
Palma Aquarium es uno de los grandes planes familiares de Mallorca y una de esas visitas que pueden funcionar durante prácticamente todo el año. Gran parte del recorrido es interior, cuenta con zonas exteriores y ofrece una combinación de acuarios, experiencias y actividades pensadas para diferentes edades.
Durante la visita podremos descubrir cientos de especies marinas, desde los peces que los niños reconocen inmediatamente —sí, aquí también podemos buscar a Nemo y Dory— hasta tiburones, rayas, tortugas, pulpos y algunos de los habitantes más sorprendentes de los océanos.
Pero Palma Aquarium es mucho más que una sucesión de peceras. El recorrido combina diferentes ambientes, zonas interactivas y espacios especialmente espectaculares como Big Blue, uno de los grandes protagonistas de la visita, o la zona de la jungla, donde cambia completamente la atmósfera.
Eso sí, también conviene tener en cuenta una cosa antes de planificar la visita: Palma Aquarium no es precisamente un plan económico, especialmente para una familia. Por eso, además de contaros qué podéis encontrar durante el recorrido, en esta guía queremos explicaros cómo aprovechar mejor la visita y qué opciones existen para las familias residentes que pueden tener pensado volver más de una vez.
Más de 8.000 animales de 700 especies diferentes y más de 5 millones de litros de agua salada.
Inicio de la visita a Palma Aquarium
La visita a Palma Aquarium está organizada como un recorrido por diferentes ecosistemas y hábitats marinos. A lo largo del camino iremos pasando por acuarios de distintos tamaños, zonas tematizadas y espacios que ayudan a que la visita resulte bastante variada, algo que se agradece especialmente cuando vamos con niños.
Aquí podremos encontrar desde especies mediterráneas hasta peces tropicales y algunos de los animales que más suelen llamar la atención de los peques: tiburones, rayas, tortugas, pulpos y, por supuesto, los inevitables peces payaso que harán que más de uno empiece a buscar a Nemo.
Una de las cosas que mejor funciona es que el recorrido no consiste simplemente en ir pasando de una pecera a otra. Palma Aquarium combina grandes acuarios con zonas más pequeñas y algunos puntos donde conviene detenerse un poco más y observar con calma.

Big Blue, el gran acuario de Palma Aquarium
Uno de los grandes protagonistas de la visita es Big Blue, el enorme tanque donde habitan diferentes especies de tiburones y otros peces.
Es uno de esos lugares donde merece la pena no limitarse a hacer la foto y continuar. Si vais con niños, sentaros unos minutos frente al cristal y dejad que observen. Ver cómo se mueven los tiburones y el resto de animales, especialmente desde una perspectiva tan cercana, suele ser uno de los momentos que más recuerdan de la visita.
Además, alrededor de este gran acuario se desarrollan algunas de las experiencias complementarias del parque, como Shark Vision Boat, de la que hablaremos más adelante.
Nuestro consejo: consultad al llegar los horarios de las actividades y alimentaciones programadas para ese día. Algunas pueden variar y son una buena forma de organizar el recorrido sin necesidad de ir corriendo de una zona a otra.
La jungla y otros espacios del recorrido
Otro de los cambios más llamativos durante la visita llega al entrar en la zona de la jungla, donde el ambiente cambia completamente. La vegetación, el agua y el microclima hacen que durante unos minutos parezca que hemos salido del acuario para entrar en otro mundo.
Uno de sus grandes protagonistas es la cascada, un rincón que se ha convertido también en uno de los lugares favoritos para hacer fotos durante la visita. Merece la pena detenerse un momento, no solo por la imagen, sino porque es una de esas zonas que sorprenden especialmente a los niños.
En esta parte del recorrido también podremos descubrir diferentes especies de agua dulce, entre ellas las pirañas, que suelen despertar bastante curiosidad entre los peques.
A lo largo de la visita encontraréis otros acuarios y espacios en los que acercarse a especies que normalmente solo vemos en documentales. Nuestro consejo es sencillo: no intentéis convertir la visita en una carrera para verlo todo. Palma Aquarium funciona mucho mejor cuando dejamos que los niños se detengan en aquello que realmente les llama la atención.

Zonas para niños y espacios al aire libre
Después de buena parte del recorrido interior, Palma Aquarium cuenta con una amplia zona exterior que permite cambiar completamente de ambiente. Aquí encontramos jardines, espacios para descansar y un pequeño recorrido que merece la pena hacer con calma.
A lo largo de esta zona podremos seguir descubriendo diferentes especies, entre ellas tortugas y rayas, además de otros animales y acuarios situados al aire libre.
Uno de los momentos que más suele gustar a los niños es la posibilidad de dar de comer a los enormes peces de colores que viven en uno de los estanques. Son los típicos peces koi, de gran tamaño, y suelen acercarse rápidamente cuando aparece la comida. Es una actividad sencilla, pero precisamente por eso funciona muy bien con los más pequeños.
Además, en esta misma zona exterior se encuentra uno de los restaurantes del recinto, con mesas donde podemos sentarnos a comer o hacer una pausa durante la visita. Para nosotros es la parada técnica perfecta: después de recorrer buena parte del acuario, podemos descansar un rato, comer algo y dejar que los niños cambien de ritmo antes de continuar.
Esta parte exterior ayuda a que la visita sea mucho más variada y evita la sensación de estar realizando todo el recorrido entre salas y grandes acuarios. Si vais sin demasiada prisa, merece la pena detenerse y disfrutar también de esta zona.
Ocean Play
Uno de los espacios pensados específicamente para los más pequeños es Ocean Play, una zona interior de juegos donde los niños pueden continuar disfrutando mientras los adultos hacemos una pequeña pausa.
Puede ser especialmente útil si visitamos Palma Aquarium con niños pequeños o en días en los que el tiempo no acompaña, ya que buena parte de la visita puede seguir realizándose a cubierto.
Splash Pad
Durante los meses de calor, Palma Aquarium incorpora Splash Pad, una zona de juegos de agua pensada para que los niños puedan refrescarse y divertirse.
Si vais a visitar el acuario en verano, conviene tenerlo en cuenta a la hora de preparar la mochila. Un bañador, una toalla y ropa para cambiarse pueden acabar siendo bastante más útiles de lo que parece.
Nuestro consejo es no intentar organizar la visita únicamente siguiendo el recorrido. Si vais con niños, dejad tiempo para estas zonas y adaptad el ritmo al día. A veces, una hora jugando o refrescándose puede ser tan importante para ellos como ver el tiburón más grande del acuario.
Actividades y experiencias complementarias gratuitas
Además del recorrido por los diferentes acuarios, Palma Aquarium organiza encuentros y actividades que ayudan a hacer la visita algo más interactiva, especialmente interesantes cuando vamos con niños.
A lo largo del día se programan diferentes encuentros con los expertos del acuario, donde podemos conocer mejor algunas especies, descubrir curiosidades y asistir a determinados momentos relacionados con el cuidado y la alimentación de los animales. La programación puede variar, así que merece la pena consultar los horarios nada más llegar.
También existen algunas experiencias en las que los niños pueden acercarse más al mundo marino y participar de una forma más directa. Si viajáis con peques, preguntad al llegar qué actividades interactivas están programadas ese día, porque pueden ser una buena forma de complementar el recorrido.
AquaDome: cine 3D entre ballenas

Una de las experiencias más espectaculares de Palma Aquarium sigue siendo AquaDome, una proyección inmersiva en 3D que nos acerca al mundo de las ballenas jorobadas.
La película actual, “Whales, Gigantes del Océano”, permite observar a estos enormes mamíferos marinos a una escala muy realista y rodeados por una proyección de 360 grados. No es una actividad especialmente larga —y casi mejor, porque los niños suelen quedarse con ganas de más—, pero sigue siendo una experiencia muy conseguida y diferente a lo que encontramos en el resto de la visita.
Actualmente, AquaDome está incluida en las entradas y packs que incorporan expresamente el 3D Cinema Aquadome, pero tiene aforo limitado y está sujeto a disponibilidad. Una vez dentro del acuario, podemos reservar nuestro pase en los kioscos habilitados para ello.
Las sesiones se realizan aproximadamente cada media hora y la experiencia está recomendada a partir de los 3 años.
Al salir de la sala, si seguimos avanzando encontraremos una exposición interactiva dedicada a las ballenas que completará muy bien la actividad realizada con mucha información interesante y curiosa.
Nuestro consejo: si vuestra entrada incluye AquaDome y os interesa hacerlo, no lo dejéis para el final. Consultad y reservad vuestro horario al principio de la visita y después organizad el recorrido con tranquilidad.
Detalles técnicos de AquaDome:
- Está incluido en el precio de la entrada.
- Capacidad limitada. Obligatorio reservar horario cuando se accede al parque.
- La actividad no está recomendada para menores de 4 años.
- Incluye gafas 3D y sistema de audio en varios idiomas incluido el español y el catalán.
- Todos los menores deben ir acompañados de un adulto (+18).
- Pases cada 30 minutos, se recomienda llegar al menos 15 minutos antes.
Shark Vision Boat: navegar sobre los tiburones
Una de las experiencias más curiosas de Palma Aquarium es Shark Vision Boat, que permite recorrer el enorme tanque de Big Blue desde una perspectiva completamente diferente.
La idea es sencilla, pero funciona muy bien: subimos a una pequeña embarcación con el suelo transparente y navegamos por la superficie del acuario mientras, justo bajo nuestros pies, podemos observar tiburones y otras especies que habitan en Big Blue.
La embarcación recorre los 33 metros del tanque y se desplaza mediante un sistema guiado, sin motor ni remos, por lo que la experiencia permite observar a los animales con bastante tranquilidad.
Es una actividad especialmente llamativa para los niños porque cambia por completo la perspectiva que tenemos desde el exterior del acuario. Ver un tiburón nadando tras un cristal es una cosa; tenerlo aparentemente justo debajo de nuestros pies es otra bastante diferente.
Eso sí, es una experiencia adicional y conviene consultar las condiciones y disponibilidad. Actualmente se realizan pases aproximadamente cada media hora y Palma Aquarium ofrece diferentes combinaciones y packs que pueden incluirla junto con otras actividades.
Nuestro consejo: si tenéis claro que queréis hacer Shark Vision Boat, consultad la disponibilidad y precio al principio de la visita. Así podréis organizar el resto del recorrido sin tener que volver corriendo a Big Blue a una hora concreta.
Otras experiencias especiales
Además de las actividades incluidas durante la visita y de experiencias como Shark Vision Boat, Palma Aquarium ofrece otras propuestas para quienes quieran completar la visita con algo diferente.
Entre ellas encontramos experiencias como Undersea Explorer VR, que propone un viaje de realidad virtual al mundo submarino; el Backstage Tour, para conocer mejor qué ocurre detrás de los acuarios y descubrir parte del trabajo que se realiza en el centro; o actividades que permiten acercarse todavía más a algunos animales.
Para los más aventureros existen también experiencias como el snorkel con rayas o el buceo con tiburones, mientras que los niños pueden disfrutar de propuestas especiales como la posibilidad de dormir junto a los tiburones en determinadas fechas y programas.
No vamos a entrar en detalle en cada una de ellas porque las propuestas y condiciones pueden cambiar, pero si estáis pensando en hacer una visita especial, merece la pena consultar las experiencias disponibles antes de ir, especialmente porque algunas requieren reserva previa o tienen plazas limitadas.
También Palma Aquarium organiza cumpleaños infantiles y otros eventos especiales, además de celebraciones privadas como comuniones. Una opción más para quien busque un lugar diferente para organizar una celebración, aunque aquí ya entramos en otro tipo de presupuesto.
Exposiciones y conservación: algo más que una visita al acuario
A lo largo del recorrido encontraremos también diferentes espacios y exposiciones dedicados a conocer mejor algunos de los ecosistemas y animales que habitan nuestros mares.
Uno de ellos es El Desierto Azul, una exposición dedicada a algunas de las especies más representativas de las aguas abiertas o pelágicas. Aquí podemos conocer mejor animales como el atún rojo, la llampuga, el pez luna o el tiburón azul, y descubrir algunas curiosidades sobre su forma de vida.
Otro de los espacios está dedicado al coral rojo, una especie especialmente vinculada al Mediterráneo y que cuenta con una gran importancia ecológica y cultural. Palma Aquarium desarrolla además proyectos relacionados con la reproducción y conservación de corales, un trabajo que permite mostrar a los visitantes una parte menos visible de lo que ocurre detrás de las instalaciones.
Estos espacios aportan un componente más educativo a la visita y pueden ser especialmente interesantes cuando los niños ya tienen cierta curiosidad por saber qué están viendo y por qué es importante protegerlo.
Eso sí, tampoco hace falta obligar a nadie a leer todos los paneles . Como en el resto del acuario, creemos que la mejor forma de disfrutar la visita es adaptar el recorrido a la edad y los intereses de cada niño.
Palma Aquarium para residentes: descuentos y Ocean Pass
Si vivimos en Mallorca, merece la pena consultar las condiciones especiales para residentes, ya que Palma Aquarium suele ofrecer tarifas específicas que pueden hacer la visita algo más asequible para las familias de la Isla.
Pero, si os gusta el acuario y creéis que podéis volver más de una vez, hay una opción que puede resultar especialmente interesante: el Ocean Pass, un pase que permite disfrutar de Palma Aquarium durante un periodo anual y que está pensado precisamente para poder repetir la visita.
Y aquí es donde, en nuestra opinión, cambia bastante la experiencia. Una cosa es pagar una entrada para intentar verlo absolutamente todo en unas pocas horas y otra muy diferente saber que podemos volver otro día con tranquilidad.
Esto permite disfrutar de la visita de otra manera: detenernos más tiempo en las zonas que más gustan a los niños, aprovechar las actividades que se organizan durante el año o simplemente regresar sin la sensación de que tenemos que amortizar cada minuto de la entrada.
Además, Palma Aquarium va incorporando propuestas y actividades especiales a lo largo del año, por lo que el pase puede tener sentido para las familias que viven en Mallorca y realmente piensan aprovecharlo.
Nuestro consejo: antes de comprar una entrada individual, especialmente si sois residentes y vais en familia, echad un vistazo a las diferentes opciones disponibles. Los precios, promociones y condiciones pueden cambiar, pero el Ocean Pass puede ser una alternativa interesante si pensáis volver varias veces.
En resumen: para una visita puntual, Palma Aquarium puede suponer un gasto importante para una familia, pero si tenemos pensado regresar durante el año, las opciones para residentes y los pases anuales pueden cambiar bastante las cuentas.
Ficha técnica Palma Aquarium
| Dirección | C/ de Manuela de los Herreros, 21, Playa de Palma |
| Cómo llegar | Fácil acceso en coche desde Palma y otras zonas de Mallorca. También cuenta con conexiones de autobús. |
| Horario | Abierto todos los días del año. Los horarios pueden variar según la temporada, por lo que recomendamos consultarlos antes de la visita. |
| Precio | De pago. Existen tarifas especiales para residentes en Baleares, además de diferentes promociones y pases como el Ocean Pass. Los niños más pequeños tienen condiciones especiales. |
| Parking | Sí. Palma Aquarium dispone de parking propio, aunque no es especialmente grande y en momentos de mayor afluencia puede llenarse. |
| Restauración | Sí. Cuenta con restaurante y zonas con mesas, especialmente útiles para hacer una pausa durante la visita. |
| Servicios | Tienda, restauración, zonas infantiles, aseos y diferentes actividades y experiencias adicionales. |
| Accesibilidad | Sí, el recinto está preparado para facilitar la visita. |
| Web | www.palmaaquarium.com |
¿Merece la pena visitar Palma Aquarium con niños?
Después de recorrer sus diferentes espacios, creemos que Palma Aquarium sigue siendo uno de los planes familiares más completos de Mallorca. La visita combina grandes acuarios, animales que siempre sorprenden a los niños, zonas exteriores, espacios de juego y diferentes experiencias que permiten adaptar el día a cada familia.
Eso sí, no es una visita económica, especialmente si acudimos en familia y añadimos algunas de las actividades complementarias. Por eso creemos que es importante planificar un poco la visita y decidir qué queremos hacer antes de llegar.
Para una visita puntual, conviene aprovechar el tiempo con tranquilidad, disfrutar del recorrido y no intentar verlo todo corriendo. Y si vivimos en Mallorca y pensamos volver más de una vez, merece la pena revisar las opciones especiales para residentes y los pases disponibles.
Al final, más allá de los tiburones, las tortugas o los peces que todos conocemos, Palma Aquarium funciona especialmente bien porque permite que cada familia viva la visita a su manera. Los más pequeños pueden quedarse fascinados buscando a Nemo, otros pasarán más tiempo delante de los tiburones y alguno descubrirá que su lugar favorito es simplemente dar de comer a los enormes peces koi.
Y eso, precisamente, es lo que hace que una visita a Palma Aquarium pueda seguir siendo una buena opción para disfrutar de un día diferente en familia en Mallorca.



